El Sindicato de Empleados y Trabajadores de la Educación (Sintrenal) anunció que a partir del 8 de septiembre iniciará una serie de movilizaciones en todo el país, incluyendo una “toma pacífica” de Bogotá y el cierre total del Ministerio de Educación Nacional.

Además, llevará a cabo jornadas de protesta en las secretarías de Educación de las 97 entidades territoriales certificadas y planes tortuga en más de 7.500 instituciones educativas oficiales.

La decisión, según el sindicato, busca llamar la atención del presidente Gustavo Petro para que se reúna directamente con la organización sindical y se avance en el cumplimiento de acuerdos previamente firmados, así como en la certificación de deudas laborales pendientes desde hace más de una década.

“No aceptamos que se sigan violando los acuerdos. No aceptamos que se sigan violando nuestros derechos. No aceptamos negociar con mandos medios que solo se han dedicado a dilatar, entorpecer y enredar procesos que son completamente legales y están protegidos por la ley y la Constitución”, señala Sintrenal en un comunicado.

El sindicato, que representa a más de 30.000 trabajadores administrativos de instituciones educativas oficiales, advirtió que, si no hay respuesta satisfactoria durante la semana del 8 al 12 de septiembre, convocará un paro nacional indefinido que afectará el funcionamiento de miles de colegios en todo el territorio nacional.

En una carta abierta dirigida al presidente Petro, Sintrenal manifestó su inconformidad con la gestión del Ministerio de Educación Nacional, actualmente bajo la dirección de Daniel Rojas Medellín. “Sentimos que el cambio no ha llegado al sector educativo, pues hemos sido desconocidos, discriminados, maltratados e ignorados”, afirma el documento.

Entre las principales denuncias se encuentran el incumplimiento de acuerdos laborales, la falta de acción para saldar deudas prestacionales que datan de hace más de diez años, y la falta de garantías en procesos de vinculación y ascenso laboral. También se señala que muchos trabajadores han sido retirados por concursos sin garantías, han fallecido durante la pandemia sin que sus familias reciban compensaciones adecuadas, o sufren enfermedades laborales sin atención suficiente.

“Nuestros representados merecen condiciones laborales dignas, respeto y reconocimiento. Hoy, seguimos esperando que el Gobierno cumpla su palabra”, concluye la carta del sindicato.

La situación pone en tensión al sector educativo público en un momento clave del calendario escolar y revela una creciente fractura entre el Ejecutivo y los sectores sindicales que lo respaldaron en la campaña presidencial.

Redacción

Victoria Ricaurte