En medio de la madrugada del lunes 28 de julio, la ciudad de Pasto vivió una situación compleja en materia de movilidad, debido a las dificultades de paso por el sector de Daza.

La ausencia del túnel en funcionamiento y la obstrucción de la vía provocaron que tanto vehículos pesados como livianos se vieran forzados a maniobrar en un espacio reducido, generando caos e incomodidad entre conductores y transeúntes.

Según testigos, el cierre parcial de la vía obligó a decenas de camiones, buses intermunicipales, automóviles particulares y motocicletas a buscar paso al mismo tiempo, ocasionando momentos de tensión y congestión. La vía alterna habilitada resultó insuficiente para soportar la alta afluencia vehicular durante las primeras horas del día, especialmente considerando que es una ruta clave para el ingreso y salida de mercancías y pasajeros desde el sur de la ciudad.

Las autoridades de movilidad y gestión del riesgo aún no se han pronunciado oficialmente sobre el tiempo estimado de afectación ni sobre las medidas adoptadas para prevenir nuevos colapsos viales en el sector. Mientras tanto, habitantes del área han solicitado mayor organización en el manejo del tránsito y una solución estructural para evitar que situaciones como esta se repitan.

Redacción

Nicolé Santamaria