El Embajador García-Peña regresa a Washington y asegura que el Gobierno estadounidense no participó en intentos de desestabilización en Colombia. Washington también da señales de distensión.

El embajador de Colombia en Estados Unidos, Daniel García-Peña, regresó a Washington y declaró superada la reciente crisis diplomática entre ambos países. En una rueda de prensa ofrecida desde la sede diplomática colombiana, el funcionario aseguró que, tras consultas con el presidente Gustavo Petro en Bogotá, se acordó mantener abiertos los canales de diálogo y avanzar en una agenda bilateral común.

“El presidente fue muy claro en las instrucciones que recibí para regresar a Washington: mantener diálogos abiertos e insistir en una agenda constructiva que beneficie a ambos países”, declaró García-Peña, quien además reafirmó que ni el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ni el Gobierno de EE. UU. han tenido vínculo alguno con intentos de desestabilización o golpes de Estado en Colombia.

La crisis se originó tras declaraciones de Rubio en las que cuestionaba al presidente Petro a raíz del atentado sufrido por el senador Miguel Uribe. Aunque estas afirmaciones fueron calificadas por el embajador como “inoportunas”, enfatizó que no es momento de escalar el conflicto. “La prioridad de Colombia es restablecer los canales diplomáticos”, dijo.

Señales de distensión

De forma paralela, se conoció que el encargado de negocios de EE. UU. en Colombia, John McNamara, estaría viajando este mismo martes a Bogotá, con agenda prevista en un evento militar en Medellín entre el miércoles y el viernes. Se espera que allí también se pronuncie sobre el estado de la relación bilateral.

Por su parte, la secretaria de Seguridad Nacional de EE. UU., Kristi Noem, expresó optimismo sobre el futuro de los vínculos bilaterales. “Hemos tenido conversaciones sobre acuerdos de seguridad con Colombia. Sé que también se han llevado a cabo negociaciones comerciales y esperamos tener una mejor relación”, indicó durante una intervención pública este martes.

Una agenda de cinco puntos

Durante su visita a Bogotá, García-Peña definió junto al presidente Petro un plan de trabajo en cinco áreas para fortalecer los lazos con Washington: lucha contra el narcotráfico y extradiciones, migración, comercio, energías alternativas y la crisis en Haití.

Sobre el tema de extradiciones, el embajador reconoció que dos casos recientes fueron suspendidos debido a que los individuos involucrados participan en procesos de paz. Sin embargo, advirtió que “en caso de incumplimiento, serán revocados e inmediatamente extraditados a Estados Unidos”.