La joven emprendedora de San José de Albán se convirtió en símbolo del relevo generacional del café colombiano durante la conmemoración de los 30 años del Parque Arqueológico de San Agustín en la Unesco.

Salomé, niña caficultora y creadora de su propia marca de café en San José de Albán, fue una de las protagonistas del evento que celebró los 30 años del Parque Arqueológico de San Agustín como Patrimonio de la Humanidad y los 90 años de su fundación. Ante la ministra de Cultura, Yannaia, y el presidente Gustavo Petro, la joven emprendedora representó con orgullo a las nuevas generaciones del café en Colombia.

 

Durante el acto, el presidente Petro le entregó una mochila emblemática de la arqueología nacional, mientras que Salomé cumplió uno de sus mayores sueños: obsequiarle personalmente el café que cultiva junto a sus padres. Su historia continúa inspirando al país, demostrando que en el campo hay oportunidades reales y que los sueños, con esfuerzo y pasión, sí se cumplen.

Redacción

Camila Lopez