En un hecho que ha generado inquietud en la comunidad de Pasto, varios gatos y perros que permanecían en el conjunto residencial Torres de Iguazú fueron desalojados de los espacios donde habitaban. Los animales, que se encontraban en refugios improvisados, quedaron expuestos a las bajas temperaturas, sin resguardo ni alimento, lo que ha motivado llamados de atención por parte de vecinos y ciudadanos preocupados por su situación.

De acuerdo con testimonios recogidos en el sector, el retiro de los animales se habría realizado utilizando elementos como agua y palos, con el fin de desalojarlos de las zonas comunes. Esto provocó que las pequeñas estructuras que les servían como resguardo fueran destruidas, dejándolos a la intemperie.

Vecinos del conjunto y defensores de animales han manifestado que, independientemente de la presencia o no de políticas internas en el conjunto residencial, es necesario priorizar el bienestar de los animales y buscar alternativas que eviten situaciones de desprotección. La preocupación principal radica en que, al quedar en la calle, los perros y gatos enfrentan riesgos asociados a las condiciones climáticas, la falta de alimentación y posibles accidentes.

En redes sociales y grupos comunitarios, ciudadanos han compartido imágenes y relatos con el objetivo de visibilizar el caso y pedir que las autoridades municipales, especialmente la Alcaldía de Pasto y la Secretaría de Medio Ambiente, puedan intervenir para evaluar la situación y garantizar que los animales reciban atención y un manejo responsable conforme a las normas de protección animal vigentes.

El conjunto Torres de Iguazú se encuentra ubicado en una zona residencial del oriente de Pasto, donde el clima frío y las lluvias frecuentes aumentan la vulnerabilidad de animales sin resguardo. Este hecho ha abierto un debate local sobre la tenencia, el cuidado y el tratamiento de animales que viven en espacios comunitarios.

Redacción

Nicolé Santamaria