Los uniformados fueron identificados como Brayan Estiven Ruiz Toro y Jeison García Rodríguez; el Ejército activó protocolos de búsqueda en la zona. 

 Los dos soldados del Ejército Nacional permanecen desaparecidos tras los combates registrados este martes 26 de agosto en el municipio de Cumbitara, Nariño, a 143 kilómetros de Pasto, entre tropas regulares y las disidencias de las Farc.

Fuentes castrenses confirmaron que los uniformados extraviados son los soldados profesionales Brayan Estiven Ruiz Toro y Jeison García Rodríguez, quienes hacían parte del Batallón de Despliegue Rápido N.° 5 de la Fuerza de Despliegue Rápido N.° 2. La desaparición ocurrió en medio de enfrentamientos con el Frente Franco Benavides del Bloque Occidental Jacobo Arenas del Estado Mayor Central (EMC), al mando de alias Don Mata o El Viejo. La situación se presenta en un contexto de fractura interna de las disidencias en la región, luego de que alias Yimmi, un experimentado criminal, iniciara una ofensiva para desconocer la autoridad de dicho cabecilla y consolidar su propio poder territorial.

El Ejército informó que de manera inmediata se activaron protocolos de búsqueda, seguridad y reacción, desplegando unidades con capacidades diferenciales de rastreo, reconocimiento y movilidad, apoyadas con aeronaves, equipos de comunicaciones y tecnología especializada. Estas labores cuentan también con respaldo de la Gobernación de Nariño y las alcaldías de la cordillera.

Este nuevo episodio de tensión se suma al secuestro de 34 militares ocurrido días atrás en el municipio de El Retorno, Guaviare, en medio de operaciones contra las disidencias comandadas por alias Iván Mordisco. En esa ocasión, la comunidad impidió la extracción de las tropas y retuvo a los uniformados por más de 18 horas.

El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, reiteró que dichas retenciones constituyen secuestro: “No los están reteniendo, eso va contra la voluntad de ellos y eso es un secuestro. Aquí nosotros debemos defendernos”, afirmó. Por su parte, las Fuerzas Militares coordinaron acciones con la Defensoría del Pueblo, la OEA y la ONU para facilitar la movilidad de las tropas y proteger a la población civil.

Desde el ámbito local, el alcalde de Cumbitara pidió medidas urgentes para garantizar la seguridad de la población civil en medio de los enfrentamientos y respaldo en las labores de búsqueda de los uniformados. Asimismo, la Defensoría del Pueblo y organizaciones de derechos humanos instaron a los actores armados a respetar la vida e integridad de los soldados, advirtiendo que cualquier retención o desaparición forzada vulnera gravemente el Derecho Internacional Humanitario.

Redacción

Victoria Ricaurte