El mandatario colombiano defendió a Bogotá y a América Latina tras declaraciones del expresidente de EE. UU. que calificaban a ciudades de la región como “algunos de los peores lugares del mundo”.

En medio de una ceremonia de ascensos en la Policía Nacional, el presidente Gustavo Petro reaccionó con firmeza a las recientes declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien descalificó la seguridad de Bogotá y otras capitales latinoamericanas, comparándolas desfavorablemente con ciudades de Estados Unidos.

Petro defendió las condiciones de seguridad de la capital colombiana, señalando que Bogotá presenta una tasa de homicidios más baja que Washington D. C.: “Bogotá tiene entre 11 y 12 homicidios por cada 100.000 habitantes, mientras que Washington tiene 25. Washington es dos veces más violenta. Allá vive Trump y aquí vivo yo”, afirmó.

El jefe de Estado también manifestó su orgullo por los avances sociales en la ciudad. “En Bogotá no muere un solo niño de hambre. Eso la convierte en uno de los mejores lugares de la Tierra”, dijo, agregando que prefiere vivir en Bogotá antes que en Washington o Miami. “Los Estados Unidos tienen que aprender a respetarnos”, enfatizó.

Las declaraciones del presidente colombiano se dan en medio de un contexto de creciente tensión, luego de que Trump anunciara el despliegue de 800 efectivos de la Guardia Nacional en Washington y sugiriera operaciones militares unilaterales contra el narcotráfico en América Latina, sin coordinación con los gobiernos locales.

Ante esta postura, Petro reiteró que la región no necesita intervenciones militares extranjeras, sino soluciones construidas con base en el diálogo y la cooperación. “La historia nos ha enseñado que la violencia impuesta desde afuera no trae paz, solo más conflicto. La solución debe construirse de manera multilateral, respetando nuestra autonomía”, declaró.

Con este mensaje, el presidente reafirmó la posición de Colombia en defensa de la soberanía regional y rechazó cualquier intento de injerencia externa que menoscabe la autodeterminación de América Latina.

 

 

Redacción

Dayanna Pabon