Ciudadanos reportan vehículos con fallas mecánicas, exceso de emisiones contaminantes y un servicio deficiente, lo que ha generado preocupación en varios sectores.

Usuarios del sistema de transporte público han manifestado su preocupación por la continua circulación de buses en malas condiciones mecánicas en diferentes rutas de la ciudad. Las quejas más recurrentes hacen referencia al deterioro de las carrocerías, la emisión excesiva de gases contaminantes, retrasos en los horarios y un trato inadecuado por parte de algunos conductores.

Durante las últimas semanas se han compartido imágenes y testimonios que evidencian el estado deficiente de varios vehículos. Algunos usuarios denuncian que varios de estos buses presentan fallas en los frenos, ventanas rotas, asientos sueltos y problemas eléctricos, lo que representa un riesgo tanto para los pasajeros como para los peatones. Además, el nivel de contaminación generada por estos automotores afecta directamente la calidad del aire en zonas densamente transitadas.

Organizaciones ambientalistas locales también han alertado sobre el impacto de estas emisiones en la salud pública, especialmente en sectores con alta afluencia estudiantil y comercial. Se ha hecho un llamado a la administración para que intensifique los controles técnicos y regule de manera más estricta las condiciones mínimas de operación del parque automotor dedicado al servicio colectivo.

La ciudadanía ha solicitado a las autoridades de movilidad y transporte que se implemente un plan de vigilancia constante y se establezcan sanciones a quienes incumplan los estándares establecidos por la ley. Mientras tanto, el llamado generalizado es a garantizar que el transporte público, además de eficiente, sea seguro, digno y respetuoso con el medioambiente.

Redacción

Victoria Ricaurte