La alianza busca superar el umbral con un acuerdo pragmático que reúne a sectores con posturas políticas diversas, desde críticos férreos de Petro hasta defensores de su gobierno.

Los partidos Alianza Verde, En Marcha, ASI y Colombia Renaciente adelantan conversaciones para conformar una lista conjunta al Senado con miras a las elecciones legislativas de 2026. A diferencia de 2022, cuando existió un proyecto presidencial de centro, esta vez se trata de un acuerdo pragmático orientado a sumar votos y garantizar el umbral electoral.

La coalición, de carácter heterogéneo, congrega a dirigentes con posiciones políticas disímiles, opositores del gobierno de Gustavo Petro, defensores entusiastas y voces críticas independientes. Pese a esas contradicciones, la apuesta es convivir en lo que varios analistas han denominado un “sancocho político” de maquinarias y liderazgos de opinión.

El proyecto busca emular lo logrado por la Coalición Centro Esperanza en 2022, que alcanzó 1,9 millones de votos y 13 curules. Sin embargo, la actual alianza parte con un déficit de 187 mil votos tras la salida de sectores como Verde Oxígeno, Dignidad y Compromiso Ciudadano, y sin el respaldo de Humberto de la Calle. Pese a ello, los 12 senadores restantes pretenden reelegirse o heredar curules a familiares, lo que garantiza una base cercana a los 800 mil votos, suficiente para superar el umbral del 3% estimado en 600 mil sufragios.

En el interior de la Alianza Verde, nueve de sus actuales senadores buscan mantenerse, ya sea de forma directa o a través de familiares. Se destaca la influencia de Carlos Amaya, gobernador de Boyacá, cuyo hermano Jhon Amaya reemplazará a la representante Carolina Espitia. Con apoyo del gobierno departamental y cercanía al presidente Petro, Amaya aspira a duplicar su caudal electoral. Además, cuenta con el respaldo de una bancada de cuatro representantes a la Cámara, entre ellos Duvalier Sánchez (Valle) y Elkin Ospina (Antioquia).

Otros liderazgos verdes con aspiraciones al Senado son Iván Name Vásquez —actualmente detenido en el caso UNGRD y quien promueve la llegada de su hijo Iván Name Jr.—, Ariel Ávila, quien busca ser cabeza de lista, y Jota Pe Hernández, quien reclama ese lugar tras obtener la votación más alta en 2022, aunque con un perfil más conservador. También se perfilan como aspirantes Kathe Miranda y Olga Lucía Velásquez, mientras que no se descarta un regreso de Angélica Lozano.

En En Marcha y la ASI, sus cuatro senadores —Berenice Bedoya, Gustavo Moreno, Jairo Castellanos y Guido Echeverri— preparan sus campañas de reelección. En ese bloque también suenan los nombres del exsenador Horacio Serpa Jr. y del exviceministro Gustavo García.

Por el lado de Colombia Renaciente, una de las cartas más fuertes es Edison “Fuchi” Forero, concejal más votado en Bogotá en 2023 con 69 mil sufragios, quien busca dar el salto a la arena nacional. Su liderazgo se apalanca en el apoyo de sectores de motociclistas en la capital.

A estas negociaciones se suma el exsenador Roy Barreras, quien busca integrar a su movimiento La Fuerza de la Paz. Barreras insiste en que unidos pueden alcanzar hasta tres millones de votos y lograr una bancada de al menos 30 senadores.

La coalición, que aún perfila su estructura definitiva, se plantea como una alianza electoral flexible, centrada en la cantidad de votos más que en la coherencia ideológica. Sin embargo, enfrenta cuestionamientos por los recientes escándalos de corrupción en la Alianza Verde, relacionados con Carlos Ramón González, Iván Name y Sandra Ortiz.

La definición de listas se espera en los próximos meses, cuando cada partido oficialice sus aspirantes y se concrete la conformación final de esta coalición rumbo a 2026.

Redacción

Victoria Ricaurte