La estructura que une al departamento del Putumayo con el vecino país permanece sin tránsito de personas ni vehículos, afectando gravemente la movilidad y el intercambio comercial en este corredor binacional.

Tras el cierre decretado por el Gobierno de Ecuador por razones de seguridad nacional, el Puente Internacional San Miguel, ubicado en el municipio homónimo del departamento del Putumayo, registra una parálisis absoluta en su operatividad. La estructura permanece totalmente cerrada este viernes, sin tránsito de personas ni de vehículos, lo que ha generado una interrupción inmediata en la movilidad y el intercambio comercial que tradicionalmente se desarrolla entre Colombia y Ecuador por este corredor. En el lugar se observa una ausencia total de flujo vehicular mientras las comunidades fronterizas manifiestan una profunda preocupación por el impacto económico y social que esta medida representa para la región.

Esta situación en el Putumayo se deriva de la decisión de la Cancillería ecuatoriana de habilitar exclusivamente el paso de Rumichaca en la frontera con Colombia y el de Huaquillas con el Perú. La medida, que no tiene una fecha definida de finalización, ha provocado que el Puesto de Control Fronterizo de Chiles en Nariño también suspenda su atención al público, dejando a Rumichaca, en el municipio de Ipiales, como el único punto de control autorizado y funcionando con normalidad en la zona de frontera. Las autoridades ecuatorianas justifican estas restricciones en la necesidad de controlar una línea limítrofe extensa y porosa de aproximadamente 600 kilómetros con Colombia, marcada por la presencia de múltiples pasos informales utilizados para actividades ilícitas y migración indocumentada.

Redacción

Nicolé Santamaria