El Pacto Histórico va a consulta interna pese a fallo judicial
El Pacto Histórico ratificó su compromiso con la democracia participativa y el derecho a elegir y ser elegido, anunciando que mantendrá en firme su consulta interna prevista para el 26 de octubre, a pesar de los recientes reveses judiciales. La decisión busca consolidar al movimiento como una fuerza política unificada.
El presidente Gustavo Petro cuestionó el fallo judicial, recordando que tanto la Constitución colombiana como la Convención Interamericana de Derechos Humanos garantizan el derecho a fundar partidos y participar en la vida política. En redes sociales, criticó lo que considera una justicia que “restringe en lugar de proteger” los derechos fundamentales.
Desde la Casa de Nariño, los precandidatos Daniel Quintero, Carolina Corcho e Iván Cepeda confirmaron que la consulta se mantiene y que quien resulte ganador participará luego en la consulta del Frente Amplio, programada para el 8 de marzo de 2026.
Carolina Corcho llamó a redoblar esfuerzos para lograr una amplia participación ciudadana el 26 de octubre, afirmando que esa será la mejor respuesta “a quienes pretenden frenar el cambio que impulsa el pueblo colombiano”.
Por su parte, Quintero señaló con ironía que “esta consulta tiene más vidas que un gato”, y aseguró que el proceso cuenta con respaldo institucional y coordinación con el Ministerio del Interior y la Registraduría Nacional.
Iván Cepeda advirtió sobre intentos de sectores de derecha para obstaculizar la unidad del movimiento, denunciando acciones sistemáticas que, según él, buscan frenar la consulta. Llamó a la cohesión interna y a mantener la defensa de los espacios democráticos.
Frente al fallo del Tribunal, el Pacto Histórico anunció tres acciones: impugnar la decisión, presentar una acción de nulidad y mantener el diálogo con la Registraduría para garantizar las condiciones democráticas necesarias.
La realización de la consulta interna se convierte así en una prueba clave para la fortaleza del sistema democrático colombiano y para la capacidad del progresismo de movilizar ciudadanía, sostener la unidad y defender sus derechos políticos.