Maduro refuerza alianza con China en medio de creciente tensión con Estados Unidos
En un gesto simbólico y diplomático, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, reveló que mantiene comunicación directa con su homólogo chino Xi Jinping a través de un teléfono satelital Huawei que, según dijo, fue un obsequio del mandatario asiático.
La afirmación se produjo durante la clausura del “Primer Congreso Pedagógico de Maestras y Maestros Bolivarianos”, donde Maduro destacó la utilidad de los tutoriales en internet para el aprendizaje autónomo, mencionando como ejemplo su nuevo dispositivo de origen chino.
Aunque la escena tuvo un tono anecdótico, fue interpretada como una nueva señal del fortalecimiento de los vínculos entre Caracas y Pekín, en un momento de alta tensión diplomática y militar con Estados Unidos.
El mismo día, Maduro recibió en Caracas al embajador de China, Lan Hu, con quien abordó temas de cooperación en áreas como economía, tecnología, inteligencia artificial y ciencia. “Me alegra el avance de este año 2025 en nuestra cooperación mutua con la hermana China”, escribió Maduro en redes sociales.
La reunión coincidió con una declaración oficial del gobierno chino en rechazo al reciente despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe, cerca de las costas venezolanas. “Nos oponemos al uso o la amenaza del uso de la fuerza en las relaciones internacionales”, afirmó Mao Ning, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, instando a EE.UU. a contribuir a la paz en América Latina.
El despliegue estadounidense, que incluye buques de guerra, aeronaves y un submarino de propulsión nuclear, fue justificado como parte de una ofensiva contra el narcotráfico. En respuesta, Maduro ordenó el despliegue de 4,5 millones de milicianos en todo el país y reafirmó la capacidad defensiva de Venezuela. “Ningún imperio va a tocar el suelo sagrado de Venezuela”, dijo.
La Casa Blanca insistió en que utilizará “todos los recursos” para frenar el flujo de drogas hacia su territorio y llevar ante la justicia a los responsables. Al mismo tiempo, el Departamento de Defensa aclaró que las naves desplegadas no se acercarán al límite del mar territorial venezolano.
En este contexto, analistas internacionales advierten que, si bien la relación con China ofrece a Caracas un respaldo económico y diplomático, no implica necesariamente apoyo militar o intervención directa. “Es un comunicado diplomático, políticamente correcto, pero no hay acciones concretas de respaldo”, señaló Gabriel Pastor, del centro de estudios CERES.
China mantiene una amplia ventaja comercial sobre Venezuela, con un superávit de más de 2.700 millones de dólares. Empresas chinas han comenzado a explotar nuevos yacimientos petroleros en territorio venezolano, con inversiones que superan los 1.000 millones de dólares en acuerdos a 20 años.
El experto José Antonio Hernández Macías, de la UNAM, destaca que el interés de China en Venezuela radica principalmente en el acceso a recursos energéticos, especialmente en zonas como el Esequibo. “Más que defender al gobierno venezolano, China busca proteger sus intereses estratégicos en la región”, indicó.
Mientras tanto, Estados Unidos ha endurecido su narrativa contra Maduro, a quien acusa de liderar el Cartel de los Soles. La recompensa por información que conduzca a su captura fue elevada recientemente a 50 millones de dólares. Venezuela ha rechazado categóricamente estas acusaciones, calificándolas como parte de una estrategia de desestabilización.
En un escenario de creciente confrontación, el gobierno venezolano refuerza su cercanía con China como parte de una estrategia geopolítica para contrarrestar el aislamiento internacional y garantizar apoyo en sectores clave de su economía. No obstante, persisten las dudas sobre el alcance real de ese respaldo ante posibles escaladas del conflicto.
