La alegría, el color y la tradición se vivieron con protagonismo infantil durante las celebraciones del Carnaval en este municipio nariñense.

El Tambo, Nariño, vivió una jornada llena de magia y tradición con la participación de niños y niñas en la senda del Carnaval de Negros y Blancos. Con comparsas, disfraces y expresiones culturales, los más pequeños se tomaron las calles, demostrando que el Carnaval también se vive desde la infancia.

La actividad resaltó la importancia de preservar las tradiciones culturales y fortalecer el sentido de identidad desde temprana edad, convirtiéndose en un espacio de integración familiar y comunitaria.

Redacción

Camila Lopez