La comunidad indígena Awá, a través de la Unidad Indígena del Pueblo Awá (Unipa), expresó su profunda preocupación ante el aumento de hechos violentos en sus territorios, luego del reciente atentado contra la vivienda de uno de sus líderes en el municipio de Barbacoas, Nariño.

El pasado domingo 20 de julio se registró un nuevo hecho de violencia en contra del pueblo Awá, cuando fue lanzado un artefacto explosivo contra la vivienda de un dirigente indígena en la vereda El Diviso, jurisdicción de Barbacoas, en el departamento de Nariño. Aunque el ataque no dejó víctimas mortales, sí generó temor y tensión entre los habitantes de la comunidad, quienes han denunciado una escalada de hechos similares en los últimos meses.

Como respuesta, la organización Unipa emitió un comunicado en el que exige al Gobierno Nacional medidas concretas y efectivas frente a lo que consideran una situación de crisis humanitaria en sus territorios. En el texto, la organización recuerda que desde 2023 a la fecha se han registrado al menos 145 hechos violentos en contra de comunidades Awá, incluyendo homicidios, amenazas, reclutamiento de menores, hostigamientos y la persistente presencia de actores armados no estatales.

La reacción inmediata de la comunidad ante el atentado fue el bloqueo de la vía nacional que conecta a Pasto con Tumaco, a la altura de El Diviso, durante varias horas del mismo día. La manifestación fue una forma de protesta y visibilización del riesgo constante en el que viven los pueblos indígenas del suroccidente nariñense. Tropas del Ejército Nacional se desplazaron al sitio para verificar la situación y garantizar la seguridad en el corredor vial.

En el comunicado, la Unipa manifiesta que los hechos violentos que han enfrentado desmienten el discurso oficial sobre la existencia de una paz territorial. “La justicia no ha llegado y la impunidad se impone con el silencio y la inacción de las instituciones”, señalan en uno de los apartes del texto. También hicieron un llamado urgente a las autoridades encargadas de la protección de los derechos humanos y del cumplimiento de las garantías constitucionales, para que asuman compromisos reales con las comunidades.

Finalmente, la organización reiteró que la paz no puede proclamarse mientras persistan actos de violencia en sus territorios y mientras las propuestas de protección continúen siendo insuficientes o no se implementen de manera efectiva. La Unipa reafirmó su voluntad de diálogo, pero subrayó que este solo es posible si se parte de un reconocimiento claro de las condiciones actuales que viven los pueblos indígenas en Nariño.

Redacción

Nicolé Santamaria