Habitantes del barrio Tamasagra radicaron una acción popular para frenar la construcción de un Punto de Abastecimiento
La comunidad manifiesta un contundente rechazo al proyecto de reubicación de vendedores informales, argumentando que la obra impactará negativamente la seguridad, la convivencia y el manejo de residuos sólidos en este sector residencial.
La comunidad del barrio Tamasagra, en el occidente de Pasto, ha manifestado un rechazo categórico al proyecto de construcción de un Punto de Abastecimiento Solidario (PAS), una iniciativa de la administración municipal diseñada para la reubicación de vendedores informales de la ciudad. Durante un encuentro directo con el alcalde, los residentes expresaron su preocupación por el impacto ambiental y social que esta infraestructura podría acarrear, señalando posibles problemas en la gestión de basuras, el desorden del espacio público y un incremento en los riesgos para la seguridad ciudadana. Debido a que el diálogo no llegó a un punto de acuerdo, el conflicto escaló al plano judicial mediante la radicación de una acción popular que, tras superar correcciones iniciales por errores de forma, se encuentra nuevamente en trámite con el objetivo primordial de paralizar definitivamente el proyecto en el barrio.
Por su parte, la Alcaldía de Pasto advirtió que la detención de la obra pone en riesgo una partida presupuestal superior a los 10.000 millones de pesos provenientes del Gobierno Nacional, recursos que tienen una destinación específica para fortalecer la economía popular. La administración defiende la importancia de no perder esta inversión estratégica, la cual busca ofrecer alternativas dignas y organizadas a quienes actualmente ejercen el comercio informal en las calles de la capital nariñense. No obstante, los habitantes de Tamasagra aseguran que mantendrán su posición firme y continuarán con las manifestaciones de inconformidad hasta que se garantice que el proyecto no alterará la tranquilidad de su entorno residencial, dejando el futuro del PAS bajo la incertidumbre de una compleja disputa jurídica y social.
Este escenario ha generado un intenso debate en la ciudad sobre el equilibrio entre la necesidad de formalizar el comercio callejero y el derecho de los barrios residenciales a preservar su ordenamiento urbano. Mientras los líderes comunales de Tamasagra agotan las vías legales para proteger lo que consideran la armonía de su sector, la alcaldía busca mecanismos de concertación que eviten la pérdida de los fondos nacionales, los cuales son escasos para este tipo de infraestructuras sociales. El desenlace de la acción popular será determinante para definir si el Punto de Abastecimiento Solidario encuentra un lugar de ejecución o si, por el contrario, la administración deberá buscar una nueva ubicación que cuente con el visto bueno de la ciudadanía circundante.