Reconocido por su labor pastoral y compromiso con las comunidades indígenas, el sacerdote deja una huella imborrable en la Diócesis de Ipiales y en el corazón de los nariñenses.

Con profundo pesar, comunidades católicas del departamento de Nariño han recibido la noticia del fallecimiento del padre Alfonso Obando, un sacerdote ampliamente reconocido por su dedicación pastoral y su cercanía con las comunidades indígenas del suroccidente colombiano. Su partida deja un vacío espiritual en la región y un legado de servicio y fe que será recordado por muchos.

Durante años, el padre Alfonso Obando desarrolló su misión en diferentes sectores de la Diócesis de Ipiales, destacándose por su labor comprometida con los más necesitados y por su capacidad de generar lazos de fraternidad y confianza en entornos rurales y urbanos por igual. Su vocación al servicio del prójimo se reflejó no solo en la predicación del evangelio, sino también en su acompañamiento constante a las comunidades en momentos de dificultad.

Diversos sectores de la sociedad nariñense, así como miembros de la iglesia católica, han expresado sus condolencias por este hecho, destacando la humildad, el compromiso social y la cercanía humana que caracterizaban al padre Obando. Su trabajo con comunidades indígenas fue especialmente valorado, ya que siempre promovió el respeto por sus tradiciones y buscó formas de integrar sus saberes dentro del mensaje cristiano.

El legado del padre Alfonso Obando permanecerá en la memoria colectiva de quienes lo conocieron, y su obra continuará inspirando a nuevas generaciones de líderes espirituales en la región. Su fallecimiento marca el cierre de una etapa importante en la vida pastoral de Nariño, recordando la importancia del diálogo, la solidaridad y el servicio como pilares de la vida comunitaria.

Redacción

Nicolé Santamaria