Una menor de 15 años lucha por su vida tras sufrir quemaduras extremas en un presunto ataque dentro de una vivienda del barrio Madrigal. Su madre, en medio de la desesperación, denuncia presiones, posibles intentos de impunidad y pide ayuda urgente para continuar con el tratamiento médico de su hija.

El drama que vive la familia de Sara Yuliana, una adolescente de 15 años, mantiene consternada a la ciudad de Pasto. La menor, integrante de un colectivo coreográfico, fue gravemente quemada el pasado 23 de julio de 2025 dentro de una vivienda del barrio Madrigal, al suroriente de la capital nariñense. Según el testimonio de su madre, Jhoanna Maya, cuatro compañeros de colegio habrían engañado a las jóvenes, encerrándolas en una habitación donde las rociaron con sustancias inflamables usadas en la fabricación artesanal de perfumes y luego les prendieron fuego. Una segunda menor falleció por la gravedad de las heridas.

Sara ha soportado 80 cirugías en su intento por sobrevivir, mientras enfrenta un largo y doloroso proceso en un centro de cuarto nivel en Cali. Su madre denuncia que la familia de la menor fallecida se negó a interponer la denuncia formal ante la Fiscalía por temor a que se “cerrara el negocio de perfumes”, lo que podría dejar el caso sin el impulso penal necesario y abrir la puerta a la impunidad.

A esto se suma que los cuatro presuntos agresores estarían siendo amparados bajo argumentos de inimputabilidad, aludiendo a trastornos mentales o inmadurez psicológica en el Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes. Una situación que preocupa profundamente a la familia de Sara, que pide una investigación seria y sin dilaciones.

Mientras la justicia avanza lentamente, la lucha por salvar la vida de la menor continúa. La familia, de escasos recursos, enfrenta enormes dificultades para costear medicamentos, insumos y la estadía en Cali. Por ello, se hace un llamado urgente a la solidaridad de la comunidad para apoyar con:
• Insumos médicos: pañales, cremas y medicamentos especializados.
• Apoyo logístico: alojamiento y alimentación para la madre mientras acompaña a su hija.

Líderes sociales, organizaciones y ciudadanos insisten en que este caso no puede quedar sin respuesta. Exigen celeridad, protección para las víctimas y acciones contundentes frente a cualquier forma de violencia contra menores y mujeres.

La vida de Sara Yuliana pende de un hilo. Su madre continúa pidiendo ayuda, justicia y verdad para evitar que esta tragedia se repita en otro hogar de Nariño.

Redacción

Camila Lopez