Cristina vs. Milei, condena agita el pulso político en Argentina
Pese a su inhabilitación política y prisión domiciliaria, la exmandataria moviliza a sus seguidores.
La reciente ratificación de la condena contra Cristina Fernández de Kirchner por corrupción ha reactivado el clima político en Argentina, justo cuando se aproxima una nueva jornada electoral. Aunque la exmandataria cumple prisión domiciliaria e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, continúa ejerciendo influencia política desde su apartamento en la capital.
En una reciente manifestación en Plaza de Mayo, Fernández utilizó un altavoz y luego se asomó a su balcón para saludar a sus seguidores y reiterar su mensaje de resistencia. “Pueden encerrarme a mí, pero no al pueblo argentino”, dijo, comparando su situación con la proscripción histórica de Juan Domingo Perón.
La condena, derivada del caso Vialidad, en el que se le atribuyó la concesión irregular de obras, ha provocado una polarización profunda. Mientras parte de la ciudadanía considera que se ha hecho justicia, un sector importante ve en el fallo un caso de “lawfare”.
Analistas señalan que el peronismo busca reconfigurarse con Cristina como figura simbólica. Aunque no podrá ser candidata, su liderazgo sigue movilizando votantes y consolidando el núcleo kirchnerista. Las elecciones del 7 de septiembre (provinciales) y del 26 de octubre (legislativas) podrían medir ese respaldo.
Aunque el fallo contra Fernández polariza, también permite al oficialismo consolidar su base mientras la oposición se reorganiza. El futuro del peronismo dependerá de su capacidad para proyectar nuevos liderazgos y capitalizar el descontento sin quedar atrapado en disputas internas. Pese a todo, Cristina Kirchner sigue siendo una de las figuras más influyentes del escenario político argentino.