Corresponsal de La W en Gaza, relata la hambruna que golpea a la población
El Ministerio de Sanidad de Gaza reporta 111 muertes por malnutrición desde el inicio de los ataques de Israel. La mayoría de las víctimas son niños.
La situación humanitaria en la Franja de Gaza sigue deteriorándose a niveles críticos. Mientras el número de víctimas por desnutrición continúa en aumento, incluso los periodistas que documentan la guerra están cayendo en condiciones de hambre extrema. Es el caso de Huda Emad, corresponsal de W Radio, quien confesó que puede pasar casi 24 horas sin ingerir alimentos, en medio del colapso alimentario que afecta al enclave tras más de 21 meses de ofensiva militar.
“La situación que se está viviendo al interior de la Franja de Gaza no se puede describir con palabras. Este último mes ha sido el peor en cuanto a la hambruna”, declaró Emad en un testimonio que refleja el drama silencioso de los comunicadores en zona de guerra. La periodista también reveló que algunos de sus colegas han tenido que vender sus equipos de trabajo para poder conseguir comida en el mercado negro.
Muertes por hambre siguen en aumento
Según informó este miércoles el Ministerio de Sanidad de Gaza, diez personas más murieron por desnutrición en las últimas 48 horas, elevando el número total de fallecimientos por inanición a 111 desde el inicio del conflicto, incluidos 46 muertos en julio, de los cuales 16 son menores de edad.
Zaher al Waheidi, director de información del Ministerio, alertó sobre la escasa entrada de alimentos y ayuda humanitaria, agravada por el colapso del sistema logístico y la imposibilidad de abastecerse en un territorio devastado por los bombardeos y los bloqueos.
“Solo lentejas, legumbres y agua, si hay suerte”
En su relato, Huda Emad detalló que su dieta se ha reducido a una comida al día, y en ocasiones, ni eso. “Intento retrasar mi comida lo máximo posible. Paso aproximadamente 24 horas sin comer. Nuestra alimentación se basa en lentejas, legumbres —si hay— y algo de arroz. No hay harina. No hay café. Solo agua”, explicó.
El hambre, la fatiga y la falta de insumos básicos están dificultando aún más la labor de los comunicadores en el terreno. “Debemos salir a trabajar, pero con la falta de comida sentimos el cansancio y el no poder más”, dijo Emad.
Crisis sin precedentes
El caso de la corresponsal se suma al grito de alarma lanzado por múltiples organizaciones internacionales, incluyendo la OMS, que recientemente alertó sobre una hambruna generalizada en Gaza. La población, estimada en más de 2,1 millones de personas, se enfrenta a la escasez de alimentos, agua potable y servicios de salud, en medio de una de las crisis humanitarias más graves en la historia reciente de la región.
Hasta ahora, los corredores humanitarios siguen siendo insuficientes y el acceso de la ayuda internacional está severamente restringido. Mientras tanto, los testimonios como el de Huda Emad ponen rostro a una tragedia que sigue avanzando en silencio.