Choque entre Petro y alcaldes por viaje a Washington
Los alcaldes de las principales ciudades del país anunciaron un viaje a Estados Unidos este fin de semana, en medio del debate sobre la política antidrogas y la posibilidad de que Colombia sea descertificada por el gobierno de Washington.
La iniciativa generó una fuerte reacción del presidente Gustavo Petro, quien cuestionó la legitimidad del viaje y recordó los límites constitucionales que tienen los mandatarios locales en materia de relaciones internacionales.
“Certifiquen o no, la Constitución de Colombia se respeta”, afirmó el jefe de Estado, subrayando que los alcaldes no están autorizados para representar al país ante gobiernos extranjeros. La declaración provocó una rápida y crítica respuesta del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, quien acusó al presidente de actuar “como un dictador” y defendió su derecho a hablar en nombre de su ciudad.
El viaje ha sido interpretado como una acción paralela que debilita la posición unificada del Estado colombiano frente a la certificación antidrogas, un mecanismo promovido por Estados Unidos que condiciona la cooperación y la inversión extranjera al cumplimiento de lineamientos definidos unilateralmente por ese país. La Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham) advirtió que una eventual descertificación podría tener consecuencias en materia de comercio, financiamiento y asistencia técnica.
Desde el inicio de su gobierno, Petro ha impulsado una transformación en la política antidrogas, denunciando la ineficacia de la “guerra contra las drogas” y promoviendo una estrategia centrada en la sustitución voluntaria de cultivos, el desarrollo rural y el respeto por las comunidades campesinas. Esta postura ha generado tensiones con algunos sectores políticos y económicos que prefieren mantener una relación más alineada con los intereses estadounidenses.
El choque entre el Ejecutivo y los alcaldes revela una disputa más profunda sobre la soberanía nacional y el rumbo de la política internacional del país. Mientras el gobierno central busca abrir un debate global sobre nuevas estrategias contra el narcotráfico, algunos mandatarios locales parecen optar por una diplomacia paralela que podría socavar la institucionalidad democrática.
Lo que está en juego no es solo una visita oficial, sino la capacidad del país de presentarse ante el mundo con una sola voz en un tema de alta sensibilidad política y social. La decisión de los alcaldes pone a prueba los límites del federalismo colombiano y reaviva el debate sobre la autonomía local frente a las competencias exclusivas del Estado en asuntos de política exterior.