La trágica muerte de contratistas de CEDENAR, que cobija de luto a tres familias y a toda la región, no puede pasar como un hecho más en la lista de fatalidades que afectan a los trabajadores. Javier Baus Buesaco, Robinson Narváez Chito y Miguel Echeverría Bolaños, trabajaban para una empresa contratista de CEDENAR, y fueron hallados sin vida tras más de 60 horas de búsqueda en el río Telembí. Nuestra más sentida solidaridad a sus familias, amigos y compañeros de trabajo.

La información confirmada por la empresa indica que el accidente ocurrió el 23 de junio de 2025, aproximadamente a las 9:00 a.m., cuando una lancha que transportaba a seis personas naufragó en el sector conocido como El Canuco. El motor se detuvo de forma inesperada y, dada la fuerza de la corriente, la embarcación se hundió. Tres personas lograron salvarse, pero otras tres, trabajadores contratistas de Ingeniería e Innovación Energética Civil y Telecomunicaciones S.A.S., murieron en el siniestro.

Este hecho doloroso debe ser investigado con rigor, y las autoridades tienen la obligación de establecer con claridad las circunstancias que rodearon este accidente.

CEDENAR debe responder públicamente por las condiciones en que operan sus contratistas.

¿Tenían los trabajadores los implementos de seguridad adecuados? ¿Estaban amparados por seguros laborales? ¿Recibieron capacitación para moverse en zonas de difícil acceso y riesgo fluvial? ¿Se cumple con los protocolos de seguridad exigidos por la legislación laboral colombiana? Estas son preguntas que requieren respuestas urgentes y verificables.

La tercerización de servicios, práctica común en muchas empresas del sector público y privado, no puede traducirse en un vacío de responsabilidades. Las vidas de los trabajadores no pueden ser moneda de cambio en contratos que prioricen la rentabilidad sobre la seguridad humana.

Esta tragedia obliga a revisar las condiciones de trabajo y contratación en CEDENAR, esperando que no sea este un caso de irresponsabilidad.

Nos sumamos al sentimiento de pesar y al clamor por justicia y por verdad, para que en Colombia trabajar no signifique arriesgar la vida.

Redacción

Nariño Hoy