El Consejo Nacional Electoral (CNE) dio un giro inesperado en el proceso de escisión del Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS), al conocerse que el magistrado Alfonso Campo, representante del Partido Conservador, cambió el sentido de su ponencia a última hora.

La nueva redacción avala la creación del partido Progresistas, solicitud presentada por la senadora María José Pizarro.

Inicialmente, el documento radicado por Campo negaba la personería jurídica para Progresistas. Sin embargo, minutos antes de que se sometiera a votación, el magistrado modificó su posición, ordenando en la nueva ponencia “reconocer personería jurídica al partido político PROGRESISTAS, la cual surtirá efectos a partir de la ejecutoria de los Actos Administrativos que decidan los procesos sancionatorios adelantados contra el Movimiento Alternativo Indígena y Social- MAIS”.

Aunque el documento aún no ha sido votado por la sala plena del CNE, sectores de izquierda consideran que cuentan con los apoyos suficientes para lograr su aprobación. De concretarse, la colectividad Progresistas podría participar en la consulta prevista para el próximo 26 de octubre, fortaleciendo así las posibilidades de unidad dentro del espectro político afín al gobierno.

El cambio de ponencia también podría tener repercusiones más amplias, pues se interpreta como una señal favorable hacia la propuesta de fusión de los partidos afines al presidente Gustavo Petro. Esta iniciativa, que estaría siendo evaluada en una ponencia a cargo del magistrado Altus Baquero (Partido Liberal), busca consolidar una sola colectividad para el progresismo.

La decisión final sobre la fusión deberá tomarse antes del 26 de septiembre, fecha límite fijada por la Registraduría Nacional para la inscripción de movimientos políticos. En ese contexto, el CNE se convierte en un actor clave para el futuro inmediato de la izquierda en Colombia, en momentos en que el presidente Petro ha hecho un llamado explícito a unificar fuerzas en torno a una sola propuesta partidista.

De no concretarse una votación favorable en el órgano electoral, el progresismo se verá obligado a replantear su estrategia de cara a los comicios venideros.

Redacción

Victoria Ricaurte