El alero de una estructura de dos plantas amenazaba con desprenderse sobre los transeúntes debido al avanzado estado de deterioro y la humedad, lo que obligó a un operativo de remoción controlada en este sector tradicional.

Una respuesta inmediata del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Pasto permitió neutralizar un riesgo inminente en el populoso barrio Obrero, donde el alero de una vivienda de dos plantas amenazaba con desprenderse sobre la vía pública. La estructura, visiblemente deteriorada por la humedad acumulada y el paso de los años, presentaba grietas profundas que hacían temer un desprendimiento súbito sobre los peatones y vehículos que circulan diariamente por este neurálgico sector de la capital. Ante el llamado angustioso de los vecinos, los socorristas desplegaron un operativo de seguridad que incluyó el acordonamiento preventivo del área y la ejecución de maniobras técnicas para la remoción controlada de las partes inestables, evitando así un accidente de proporciones mayores en plena jornada laboral.

Este incidente vuelve a poner sobre la mesa la alta vulnerabilidad de las construcciones antiguas en los barrios tradicionales de Pasto, donde muchas fachadas y elementos arquitectónicos sobresalientes no reciben el mantenimiento adecuado por parte de sus propietarios.

Habitantes de la zona manifestaron que la situación era una “tragedia anunciada”, señalando que las vibraciones producidas por el tránsito de vehículos pesados desprendían fragmentos de cemento de forma constante sobre el andén. Tras garantizar que no existían más elementos con riesgo de caída inminente, el paso por la calle del barrio Obrero fue habilitado nuevamente, aunque la edificación quedó bajo una estricta recomendación de reparación inmediata y evaluación estructural por parte de las autoridades competentes.

Las autoridades de gestión del riesgo hicieron un llamado urgente a los dueños de viviendas antiguas para que realicen inspecciones técnicas periódicas, especialmente durante las temporadas de lluvias que aceleran el debilitamiento de los materiales de construcción tradicionales como el adobe y el ladrillo. Es fundamental que la ciudadanía reporte cualquier grieta o inclinación anómala en balcones y aleros para prevenir que el deterioro natural termine en una desgracia que afecte la integridad de los ciudadanos.