El Senado discute hoy los puntos más sensibles de la reforma laboral, en medio de diferencias internas, presiones del Gobierno y un clima político marcado por el grave estado de salud del senador Miguel Uribe.

La reforma laboral, una de las principales apuestas sociales del gobierno de Gustavo Petro, enfrenta este martes 17 de junio su jornada más crítica en la Plenaria del Senado. A solo 12 artículos de ser aprobada en su totalidad, la discusión se centra en los temas principales, se mantiene el texto que salió de la Cámara de Representantes o el Senado aprueba una a su acomo.

El trámite, que avanza a toda prisa para cumplir con los tiempos del actual periodo legislativo, se detuvo abruptamente en la jornada anterior tras conocerse el parte médico que señala que el senador Miguel Uribe Turbay permanece en estado de “máxima gravedad”. La bancada del Centro Democrático se retiró del recinto y otras fuerzas pidieron suspender el debate.

Entre los artículos pendientes se encuentran los más polémicos de la iniciativa: el reconocimiento de recargos nocturnos sin excepciones, el pago del 100 % de dominicales y festivos, el contrato de aprendizaje del Sena con plenos derechos laborales, la eventual implementación del esquema 4×3 (cuatro días laborales y tres de descanso), así como temas relacionados con la estabilidad laboral reforzada, el contrato agropecuario y las licencias por ciclos menstruales incapacitantes.

El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, manifestó que lo aprobado en Cámara representa un consenso que el Gobierno busca mantener como base para avanzar. No obstante, reconoció que aún persisten diferencias, especialmente en lo relativo a las excepciones para pymes en los recargos nocturnos y la formalización plena de contratos de aprendizaje.

“El objetivo es entregar al país una reforma justa y moderna, sin retroceder lo alcanzado”, aseguró el ministro. Sin embargo, un trino del presidente Petro sugiere que no habría espacio para nuevas concertaciones en el Senado: “No estamos aquí para perjudicar gente humilde y trabajadora solo por fortalecer unos privilegios”.

La senadora Angélica Lozano, coordinadora ponente de la reforma, advirtió que ese mensaje presidencial pudo haber puesto en riesgo acuerdos previamente alcanzados entre el Gobierno y el Congreso. “El presidente no quiere acuerdo, quiere que el Senado acoja el texto de la Cámara, incluso si eso implica agotar el tiempo y llevar el tema a consulta popular”, escribió.

La votación de hoy será definitiva para conocer si se logra la aprobación antes del cierre legislativo o si el proyecto deberá enfrentarse a una eventual conciliación o consulta. Mientras tanto, el país observa con atención un debate que define el futuro del trabajo en Colombia.

Redacción

Yohana Urbano