La operación fue posible gracias a labores de inteligencia de la Policía Nacional y permitió la captura en flagrancia de una mujer que intentó introducir más de 150 dosis de estupefacientes camufladas en artículos de uso personal.

En una acción articulada entre la Policía Nacional, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) y la Fiscalía General de la Nación, se logró impedir el ingreso de sustancias estupefacientes al centro de reclusión del municipio de Ipiales.
La operación se desarrolló en el marco del Plan Ofensiva Territorial y estuvo a cargo de unidades de la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN). Según el informe oficial, la intervención fue posible gracias a información suministrada por una fuente humana que alertó sobre la presunta intención de una visitante de introducir droga durante una jornada de visitas.
Durante el procedimiento de registro, los agentes detectaron que la mujer llevaba ocultas más de 150 dosis de marihuana, camufladas de manera poco convencional: envueltas en cauchos de bombas y preservativos de látex. Esta estrategia, según las autoridades, fue diseñada para evadir los controles de ingreso al establecimiento penitenciario.
La sustancia incautada habría estado destinada a internos del penal, lo que evidencia las modalidades empleadas por redes de microtráfico para infiltrar droga en espacios de alta vigilancia. La capturada fue puesta a disposición de la Fiscalía General de la Nación para su judicialización por el presunto delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.
Las autoridades continúan con las investigaciones para determinar si este caso está relacionado con estructuras delictivas organizadas que operan en la región y buscan expandir su influencia dentro de centros carcelarios mediante redes externas de apoyo.

Redacción

Nicolé Santamaria