Comerciantes informales han copado andenes y corredores peatonales, generando dificultades para el tránsito de los ciudadanos.

La creciente ocupación del espacio público por parte de vendedores ambulantes en el centro de la ciudad de Pasto ha generado preocupación entre transeúntes, comerciantes formales y autoridades locales. En los últimos meses, se ha evidenciado un aumento significativo en el número de puestos improvisados sobre los andenes, especialmente en sectores como la Plaza del Carnaval, el Parque Infantil y las inmediaciones de la calle 19 y la carrera 23.

Esta situación ha provocado dificultades para el paso peatonal, obligando en muchos casos a los ciudadanos a caminar por la vía vehicular, con el riesgo que ello implica. Además del impacto en la movilidad, también se han registrado inconvenientes relacionados con el manejo de residuos, el desorden en el paisaje urbano y la competencia desleal señalada por algunos negocios establecidos.

Voceros de asociaciones de comerciantes informales aseguran que la ocupación de estos espacios responde, en gran medida, a la falta de empleo formal y a las condiciones económicas precarias que afectan a muchas familias. Indican que, para algunos, la venta en las calles representa el único sustento posible. No obstante, reconocen la necesidad de encontrar alternativas que no afecten la seguridad ni el bienestar del resto de la ciudadanía.

La Secretaría de Gobierno Municipal ha informado que se están adelantando mesas de diálogo para buscar soluciones integrales que permitan la reubicación temporal o definitiva de los comerciantes informales, sin recurrir a medidas que vulneren sus derechos o agraven su situación socioeconómica. Entre las propuestas en análisis se encuentra la adecuación de zonas específicas para la venta ambulante y la implementación de programas de formalización.

Mientras se definen acciones concretas, la ciudadanía ha solicitado mayor presencia de gestores de convivencia y funcionarios de control urbano para garantizar que el uso del espacio público se mantenga dentro de los parámetros legales establecidos. La situación sigue siendo monitoreada por medios locales y organizaciones civiles interesadas en el equilibrio entre inclusión social y ordenamiento territorial.

Redacción

Victoria Ricaurte