El presidente Gustavo Petro confirmó que las entidades en quiebra saldrán del sistema para dar paso a un modelo de giro directo y fortalecimiento de la red pública, asegurando la continuidad del servicio para los afiliados.

En un movimiento que busca transformar la arquitectura financiera del sistema sanitario colombiano, el presidente Gustavo Petro anunció este martes la decisión de proceder con la liquidación de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) que actualmente se encuentran en estado de insolvencia. La medida, fundamentada en el cumplimiento de los mandatos legales sobre patrimonio y reservas técnicas, marca el inicio de una transición hacia un modelo donde el Estado asumirá un rol más activo en la prevención y el pago directo a los prestadores de servicios.

El jefe de Estado enfatizó que esta decisión no implica una desprotección para la ciudadanía. Según el mandatario, el 100 % de la población mantendrá su cobertura mediante el traslado de los usuarios desde las entidades liquidadas hacia aquellas que permanezcan operativas. Este proceso de migración de afiliados, que ha sido una constante en los últimos años debido a la crisis financiera del sector, se ejecutará bajo la premisa de garantizar la prestación ininterrumpida de los servicios médicos.

Dentro del nuevo panorama planteado por el Ejecutivo, entidades como Savia Salud y Salud Capital podrían continuar sus operaciones, siempre que sus propietarios logren sanear las deudas pendientes. Por otro lado, la Nueva EPS experimentará un cambio administrativo al quedar adscrita a los ministerios de Salud y Hacienda, permitiendo que el Estado intervenga directamente en el pago a sus acreedores. Este ajuste busca estabilizar a la entidad de mayor cobertura en el país y evitar un colapso sistémico.

Uno de los pilares de esta reforma administrativa es la modificación del flujo de capital a través de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres). El Gobierno proyecta implementar un mecanismo de giro directo hacia hospitales y clínicas, basado en una fórmula técnica que se encuentra en desarrollo. Con esto, se pretende eliminar la intermediación financiera que, a juicio del Gobierno, ha dificultado que los recursos lleguen de manera oportuna a quienes efectivamente prestan el servicio de salud.

Asimismo, el mandatario subrayó el fortalecimiento de la red pública hospitalaria. Los centros de atención secundaria y de alta complejidad, así como los puestos de salud locales, contarán con financiación proveniente de los gobiernos regionales a través de las transferencias aprobadas recientemente en el Congreso. Este enfoque territorializado se complementará con un cambio en la política farmacéutica, que incluirá subastas inversas para la compra de medicamentos y el impulso a la producción nacional de fármacos para reducir costos.

Finalmente, el presidente Petro hizo un llamado a superar los obstáculos legislativos, denunciando presiones externas que han frenado el avance de las reformas en el Congreso. Reiteró que el objetivo central de su administración es defender el derecho de los pacientes a recibir diagnósticos precisos y elegir a sus profesionales de confianza, priorizando el bienestar social sobre el modelo de administración de recursos vigente por décadas.