El senador del Pacto Histórico aclaró que el llamado a una “minga permanente” busca fortalecer el diálogo popular en los territorios y rechazó la estigmatización de la protesta que sectores de oposición intentan vincular con hechos de violencia.

En un esfuerzo por contrarrestar la narrativa de miedo que ha rodeado sus recientes declaraciones, el senador Alexander López Maya aclaró el sentido profundo del concepto de “minga permanente” dentro de la actual contienda electoral. Según el congresista, el término, arraigado en la tradición indígena de trabajo colectivo, no es un llamado al bloqueo ni a la confrontación, sino una estrategia de pedagogía ciudadana para llevar las propuestas de la fórmula compuesta por Iván Cepeda y Aída Quilcué a todos los rincones del país.

El debate se encendió tras la difusión de un video grabado en Popayán, donde López insta a las comunidades a movilizarse activamente para lograr una victoria en primera vuelta el próximo 31 de mayo.

Sectores de la oposición intentaron vincular este mensaje con bloqueos registrados en Medellín; sin embargo, el senador fue enfático en señalar que se trata de una coincidencia temporal y geográfica que está siendo utilizada para deslegitimar el derecho a la reunión y la organización popular.

Contra la estigmatización del lenguaje popular

López denunció que existe una intención política de criminalizar palabras propias de las luchas sociales. “Han venido estigmatizando la protesta y a todo aquel que se manifieste. Están creando una narrativa para llevar a la gente nuevamente al miedo”, afirmó. El legislador defendió el uso de términos como “revolución” y “minga”, rescatando su significado original: la transformación social pacífica y la colaboración comunitaria para un fin común.

En cuanto a su expresión de que “nos van a joder” si la elección llega a una segunda vuelta, el senador explicó que no se refiere a una amenaza institucional, sino a la preocupación social por el posible retorno de políticas del pasado que han profundizado la desigualdad. Para el Pacto Histórico, el triunfo en primera vuelta representa la garantía de proteger los avances logrados y evitar que coaliciones de sectores tradicionales frenen los proyectos de bienestar social en curso.

Una campaña desde el territorio

Desde el equipo de campaña se informó que la “minga permanente” se materializará en recorridos nacionales donde la candidata vicepresidencial, Aída Quilcué, dialogará directamente con las comunidades. La estrategia busca que el pueblo sea escuchado y que sus sueños se integren al plan de gobierno, utilizando la movilización como una herramienta de participación democrática y no de alteración del orden.

López concluyó reiterando el compromiso del movimiento con las vías democráticas: “Querer ganar en primera vuelta es absolutamente legítimo. De ninguna manera vamos a auspiciar la violencia”. La apuesta, según el congresista, es la de una “revolución ciudadana” en las urnas, fundamentada en la alegría de la participación y la defensa de lo público frente a los intereses particulares.