En un momento en que la incertidumbre y el temor buscan ganar terreno en la vida cotidiana de Pasto, el conversatorio “Pasto quiere vivir en Paz”, abre espacios de diálogo donde la voz de la comunidad, del sector empresarial y de los emprendedores se convierta en insumo esencial para fortalecer el futuro del municipio.

El evento, realizado en la Cámara de Comercio de Pasto, no fue un simple acto protocolario. Fue un ejercicio de escucha activa y de corresponsabilidad social que reivindica la necesidad de reconstruir el tejido social desde la base, a través de la convivencia, la cooperación y la solidaridad entre sectores que deben trabajar de manera conjunta; lo público liderado por la Alcaldía de Pasto, el sector privado por la Cámara de Comercio y los sectores comunitarios con los sindicatos y juntas comunales a la cabeza. 

En un municipio golpeado por las secuelas de la violencia y las dificultades económicas, hablar de seguridad va más allá del pie de fuerza o la acción policial. Como bien lo expresó el alcalde, la seguridad debe ser una tarea compartida, una responsabilidad colectiva que comprometa a todos los actores sociales. Esto implica, además, apostar por la prevención, la acción social y la inversión en oportunidades reales para las juventudes y las comunidades vulnerables.

El enfoque económico del conversatorio fue igualmente revelador. En lugar de centrarse exclusivamente en la gran empresa o en soluciones extractivistas, se reconoció el valor de los emprendedores y la microempresa como motores fundamentales del desarrollo regional. La formalización, el acceso a financiamiento, la capacitación técnica y la apertura de nuevos mercados deben convertirse en políticas concretas. Apoyar el talento local es fortalecer la autonomía económica de las familias y blindar a la juventud de los circuitos de violencia y exclusión.

El turismo, por su parte, fue abordado con una visión que combina sostenibilidad, identidad y desarrollo. Promover a Pasto como destino cultural y natural no solo genera ingresos; también refuerza el sentido de pertenencia y permite a la comunidad contar su historia desde la dignidad y la creatividad.

“Pasto quiere Paz” no debe quedar como un evento aislado. Puede ser el inicio de una metodología de gobierno basada en el encuentro, el acuerdo y la decisión social.

Redacción

Nariño Hoy