Ambulancias deben realizar trasbordos en plena carretera debido al deterioro de la vía nacional, poniendo en riesgo la atención oportuna de pacientes en estado crítico.

Una situación alarmante se ha venido presentando en el corredor vial que comunica al Alto Putumayo con la ciudad de Pasto. Las condiciones de la vía nacional en este tramo se han deteriorado tanto que los equipos médicos de emergencias se ven obligados a detener sus recorridos y realizar trasbordos de pacientes entre ambulancias, en medio de la carretera y bajo condiciones que no garantizan la estabilidad ni la seguridad sanitaria de los afectados.

La problemática ha sido documentada por personal de salud, transportadores y habitantes de las zonas rurales del departamento, quienes han denunciado que los tramos más críticos, especialmente en sectores con lodo, huecos profundos o deslizamientos, impiden el tránsito fluido de vehículos de emergencia. En casos donde el estado de la vía es intransitable para una ambulancia, el procedimiento de traslado se interrumpe abruptamente, obligando a cambiar de vehículo al paciente en condiciones improvisadas, muchas veces sin los elementos mínimos de bioseguridad o soporte técnico necesarios.

Uno de los casos más recientes ocurrió con el traslado de un paciente en estado crítico que requería atención urgente en un centro médico de segundo nivel en Pasto. La ambulancia que inició el recorrido desde el Alto Putumayo quedó atascada en un tramo fangoso, lo que obligó a realizar una operación de trasbordo a otro vehículo que esperaba en el lado contrario del punto de obstrucción. El proceso demoró más de 30 minutos, en los cuales el paciente permaneció expuesto a condiciones climáticas adversas y sin atención especializada directa.

Esta situación evidencia no solo las limitaciones de la infraestructura vial en la región, sino también el riesgo directo que representa para la salud de las personas que requieren asistencia médica urgente. Personal médico ha expresado su preocupación, señalando que en situaciones de trauma, partos complicados o emergencias cardiovasculares, cada minuto es vital, y las demoras generadas por estas maniobras pueden representar la diferencia entre la vida y la muerte.

La comunidad del Alto Putumayo ha reiterado la necesidad de una intervención estructural en la vía, no solo como una medida de conectividad, sino como una urgencia en salud pública. Las condiciones actuales no solo afectan el comercio y el transporte de productos, sino que comprometen gravemente el derecho fundamental a la salud de quienes habitan en esta región del sur del país.

Redacción

Victoria Ricaurte