El asesinato de Angie Alejandra Rodríguez Morales, una joven madre de 27 años, presuntamente a manos de un uniformado durante una requisa en Suba, ha generado una fuerte indignación ciudadana. La comunidad denuncia abuso policial, exige justicia y señala negligencia en la atención médica posterior al hecho. La Policía Nacional ha suspendido al uniformado mientras avanza la investigación.

El pasado 22 de mayo, Angie Alejandra Rodríguez Morales fue asesinada por un agente de la Policía Nacional adscrito al CAI del barrio La Gaitana, en la localidad de Suba, Bogotá. Según denuncias de familiares y organizaciones sociales, la joven fue abordada por la policía para una requisa durante la cual se produjo una discusión que terminó con el disparo de un arma de fuego por parte del uniformado, impactando a Angie de forma letal.

La organización Casa Memoria Suba afirmó en un comunicado que la joven no portaba ningún tipo de arma al momento del hecho y que el disparo fue realizado a sangre fría. Además, la familia denunció que luego de ser herida, Angie no recibió atención médica inmediata. Según testimonios, fue obligada a caminar una cuadra mientras se encontraba gravemente herida, y no fue trasladada en ambulancia, sino en una patrulla policial al hospital de Suba, donde falleció antes de ser atendida. La comunidad sostiene que los oficiales presentes no prestaron ayuda adecuada, lo que habría contribuido a su muerte.

El 24 de mayo, habitantes del sector protestaron frente al CAI del barrio La Gaitana exigiendo justicia por la muerte de Angie. La manifestación fue reprimida por la fuerza pública, que envió unidades antidisturbios y una tanqueta para dispersar a los manifestantes. Casa Memoria Suba responsabilizó directamente a la Policía Nacional por lo ocurrido y exigió que el uniformado implicado sea capturado, que se reconozca públicamente la responsabilidad institucional y que se garantice el acompañamiento psicosocial y jurídico a la familia de la víctima.

En un comunicado oficial, la Policía Metropolitana de Bogotá informó que el uniformado fue apartado de su cargo mientras se adelanta la investigación correspondiente. La institución indicó que cooperará con los entes de control y pondrá a disposición las pruebas necesarias. Sin embargo, los familiares de Angie han expresado desconfianza hacia la institución, denunciando falta de transparencia y posibles intentos de encubrimiento. Según relataron, se enteraron de los hechos por vecinos, ya que las autoridades se negaron a darles información.

La muerte de Angie Alejandra deja huérfanos a dos niños, uno de ellos aún en etapa de lactancia. La familia ha interpuesto una denuncia formal ante la Fiscalía por el delito de asesinato. El arma con la que se cometió el crimen está en poder del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), como parte del proceso judicial en curso.

Este caso se suma a otros episodios de abuso policial que han conmocionado al país, como el asesinato del abogado Javier Ordóñez en 2020, quien fue torturado y agredido por varios uniformados en un CAI de Bogotá. La reiteración de estos hechos ha encendido el debate sobre el uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía Nacional, y ha reforzado los llamados de la ciudadanía a una reforma estructural de la institución.

Redacción

Victoria Ricaurte