Tensiones Roy Barreras y el progresismo
Las declaraciones de Roy Barreras en Montería sobre la “persecución” judicial a exmandatarios agitan el debate con el Pacto Histórico.
Durante una visita a Montería, Barreras cuestionó las acciones judiciales dirigidas contra expresidentes, calificándolas como una “obsesión” que divide al país y que, a su juicio, no resuelve los problemas cotidianos de la ciudadanía, como la pérdida de bienes por inundaciones o la inseguridad alimentaria. Estas afirmaciones, interpretadas como una alusión al trabajo de defensa de derechos humanos y litigio estratégico liderado por el senador Iván Cepeda, han encendido las alarmas en los sectores que consideran la justicia como un pilar innegociable de la democracia.
Aunque Barreras intentó matizar sus palabras a través de sus redes sociales, asegurando que sus críticas se dirigían a figuras de la extrema derecha que utilizan la justicia como herramienta de retaliación política, el malestar en las filas del Pacto Histórico es evidente. Para amplios sectores de la militancia, el respeto al debido proceso y el fortalecimiento de la justicia no son “odios”, sino mecanismos esenciales para garantizar que el poder político no esté por encima de la ley. La labor de Iván Cepeda en casos emblemáticos de presunta manipulación de testigos ha sido vista históricamente por los movimientos sociales no como un ataque personal, sino como una lucha por el derecho a la verdad que merece toda la sociedad colombiana.