La senadora del Pacto Histórico fue retenida por un grupo armado no identificado en la vía Inzá–Totoró.

Su liberación, se logra por la movilización de las comunidades y la fuerza pública.

La senadora y lideresa indígena Aída Quilcué Vivas se encuentra nuevamente a salvo tras haber permanecido secuestrada durante varias horas en una zona rural del departamento del Cauca. El hecho, que ocurrió mientras la congresista se desplazaba por la Transversal del Libertador, encendió las alarmas nacionales y movilizó un operativo conjunto entre las autoridades del Estado y los mecanismos de protección comunitaria.

En sus primeras declaraciones tras ser liberada, Quilcué agradeció a las fuerzas espirituales y a la rápida reacción ciudadana. “Gracias a Dios y a los espíritus estoy bien, junto a los compañeros que me acompañaban”, expresó la senadora, quien enfatizó que la presión social y la acción directa de la Guardia Indígena del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) fueron determinantes para que los captores permitieran su salida del lugar.

El incidente se registró el 10 de febrero en un tramo solitario de la ruta que conecta La Plata (Huila) con Popayán. Quilcué relató que fue interceptada por un grupo fuertemente armado que no se identificó con ninguna insignia específica.

El secuestro generó un rechazo unánime desde el gobierno nacional. El presidente Gustavo Petro calificó el acto como una transgresión de una “línea roja”, al representar un ataque directo contra el liderazgo político de los pueblos originarios. Por su parte, la vicepresidenta Francia Márquez señaló que estos métodos de violencia buscan sembrar miedo y silenciar las voces que defienden los derechos humanos y la paz territorial.

Redacción

Victoria Ricaurte