La tragedia del Palacio Municipal de 1940 permanece como el episodio más doloroso en la historia de la comunidad sandoneña
El incendio ocurrido durante la proyección de una película dejó un saldo de 137 víctimas fatales, marcando para siempre la memoria colectiva del municipio de Sandoná y del departamento de Nariño.
La memoria histórica de Sandoná recuerda con profunda tristeza lo ocurrido la noche del 6 de mayo de 1940, cuando una celebración cultural terminó en una de las mayores catástrofes del suroccidente colombiano. En el marco del centenario de la muerte del general Francisco de Paula Santander, la administración municipal de la época programó la proyección de la película “Blanca Nieves y los siete enanos” en el segundo piso del Palacio Municipal, atrayendo a cientos de familias que buscaban un momento de esparcimiento. Sin embargo, lo que inició como un evento festivo se transformó en un infierno cuando un cortocircuito en la cabina de proyección desató un incendio voraz; las llamas y el humo provocaron un pánico absoluto entre los asistentes, quienes en su desesperación por huir terminaron asfixiados o aplastados contra las puertas de la edificación que, trágicamente, se encontraban cerradas.
El saldo oficial de aquella fatídica jornada ascendió a 137 víctimas fatales, aunque los reportes iniciales de la prensa de la época hablaban de 114 fallecidos, entre los que se encontraban familias enteras que perdieron a varios de sus miembros en cuestión de minutos. Crónicas históricas de diarios nacionales relatan escenas dantescas de personas saltando desde los balcones hacia el pavimento para escapar del fuego, mientras la iglesia parroquial se convertía en un inmenso depósito de cadáveres bajo un torrencial aguacero que caía sobre la población. La emergencia fue atendida por médicos ilustres como el doctor Hernando Groot, quien se encontraba en la zona investigando enfermedades tropicales, pero la magnitud del desastre superó cualquier capacidad de respuesta. Hoy, décadas después, esta tragedia sigue siendo un referente de dolor en el municipio y un recordatorio permanente sobre la importancia de la prevención y la seguridad en eventos masivos.