El exgobernador del Magdalena se distancia del actual Gobierno Nacional y presenta la “izquierda bacana”, un proyecto que busca recuperar el mandato de cambio social mediante la ejecución técnica y la ética en lo público.

Con el aval de más de 2.4 millones de firmas certificadas por la Registraduría, Carlos Caicedo Omar ha oficializado su intención de competir por la Presidencia de la República en 2026. El exgobernador, quien fuera un aliado clave del actual proyecto de gobierno en las regiones, decidió tomar un rumbo independiente bajo la premisa de construir una alternativa progresista que priorice soluciones tangibles para las comunidades más vulnerables, marcando una frontera clara respecto a las dinámicas del Pacto Histórico.

La propuesta de Caicedo, denominada por él mismo como la “izquierda bacana”, se fundamenta en la experiencia de gestión pública desarrollada en Santa Marta y el departamento del Magdalena. Para el precandidato, la política debe medirse por su capacidad de transformar la realidad de la clase trabajadora y no por la retórica. En sus declaraciones, enfatizó que su movimiento representa una izquierda con capacidad de ejecución, capaz de resolver problemas estructurales en el Caribe y en el resto del territorio nacional mediante una administración eficiente de los recursos colectivos.

El distanciamiento con el presidente Gustavo Petro no es meramente electoral, sino que responde a una profunda preocupación por la ética en el ejercicio del poder. Caicedo ha sido crítico frente a los recientes escándalos de corrupción, como el caso de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), señalando que estos episodios erosionan la esperanza popular y desvirtúan los valores de un gobierno que prometió ser el cambio. Según el exmandatario departamental, la actual administración ha caído en la improvisación y en pactos con sectores de la política tradicional, lo que ha derivado en un centralismo que asfixia el desarrollo de las provincias.

Finalmente, Caicedo rechazó la invitación de integrarse al Pacto Amplio propuesto por diversos sectores de la izquierda para una consulta interpartidista. Su decisión de llegar directamente a las urnas subraya un intento por renovar el liderazgo progresista desde la autonomía, insistiendo en que la transformación del país requiere de una gerencia social impecable y un compromiso innegociable con la transparencia. Con esta apuesta, el líder caribeño busca convocar a aquellos sectores de la ciudadanía que, aunque defienden la justicia social, se sienten defraudados por la falta de resultados concretos en el panorama nacional.

Redacción

Camila Lopez