La Registraduría Nacional del Estado Civil se encuentra en la recta final de la verificación de firmas entregadas por 22 precandidatos. Esta labor técnica busca asegurar que los apoyos ciudadanos correspondan a personas reales con derechos políticos vigentes, protegiendo así la legitimidad del sistema electoral frente a posibles irregularidades.

Esto implica la revisión de un volumen histórico de participación: más de 28 millones de rúbricas. El registrador nacional, Hernán Penagos, explicó que para cumplir con esta tarea se ha dispuesto un equipo humano de más de 400 trabajadores supernumerarios, quienes realizan una revisión manual detallada. Esta labor se complementa con herramientas de inteligencia artificial y el análisis de grafólogos expertos, encargados de contrastar los trazos y asegurar que cada firma represente la voluntad de un ciudadano.

Para que un aspirante logre la inscripción oficial, la ley exige un umbral mínimo de 635.216 firmas válidas, cifra que equivale al 3 % de los votos válidos de la primera vuelta presidencial de 2022. Este requisito actúa como un termómetro del respaldo popular, exigiendo que quienes aspiran a la máxima dignidad del Estado demuestren un trabajo previo de movilización y conexión con las bases sociales en las regiones.

Entre los precandidatos que lideran la entrega de apoyos se encuentran figuras de diversas orillas políticas. Abelardo de la Espriella reportó más de 5 millones de firmas, mientras que líderes con trayectoria en gobiernos locales, como el exgobernador del Magdalena, Carlos Caicedo, y el exgobernador de Antioquia, Aníbal Gaviria, presentaron 2,4 y 2,3 millones de apoyos respectivamente.

Redacción

Camila Lopez