Presidente Petro denuncia plan internacional para vincularlo al narcotráfico
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció un plan internacional impulsado por sectores de la extrema derecha de Colombia y Estados Unidos, que buscaría incriminarlo falsamente en actividades de narcotráfico y desestabilizar su gobierno. Tras la revelación de una investigación periodística sobre esta estrategia, el mandatario anunció que llamará a consultas al embajador colombiano en Washington y llevará las pruebas del caso ante la Organización de los Estados Americanos (OEA).
La denuncia escaló luego de que la revista Cambio publicara una fotografía tomada en la Casa Blanca, en la que se observa una carpeta con documentos que detallan la llamada “Doctrina Trump”. El documento, promovido por el senador republicano de origen colombiano Bernie Moreno, incluye un fotomontaje de Petro y el presidente venezolano Nicolás Maduro vestidos con uniformes de reclusos estadounidenses.
Detalles de la “Doctrina Trump” y acusaciones directas
El plan, que según la revista contendría cinco pasos, estaría orientado a sancionar y judicializar al presidente Petro. Entre las acciones mencionadas se incluyen la designación de organizaciones armadas colombianas como terroristas, sanciones selectivas contra Petro, su familia y asociados, e iniciar investigaciones exhaustivas sobre el financiamiento de su campaña de 2022. La materialización de algunas de estas medidas se vio reflejada en la inclusión previa del presidente Petro en una lista de personas vinculadas con actividades ilegales de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
El presidente Petro acusó directamente a Bernie Moreno, señalando que la estrategia responde a una “venganza personal”. El mandatario recordó que, en el pasado, realizó debates sobre presuntos hechos de corrupción y lavado de activos que, según él, vinculaban a los hermanos del senador: Luis Alberto Moreno (expresidente del BID) y Roberto Moreno (presidente de la constructora Amarilo), en el robo del Banco del Pacífico y la urbanización ilícita de la sabana de Bogotá. Bernie Moreno, por su parte, se convirtió en noviembre de 2024 en el primer colombiano en llegar al Senado de EE. UU. y es un ferviente opositor del Gobierno progresista de Petro.
Respuesta diplomática y política
Ante la gravedad de los hechos, el presidente Petro ratificó que llamará a consultas a Daniel García Peña, embajador de Colombia en Estados Unidos.
Petro calificó el hecho como un “irrespeto brutal” a la soberanía, a la nación y al pueblo colombiano que lo eligió. Además, en medio de un acto de perdón por el genocidio de la Unión Patriótica (UP), el mandatario se refirió al fotomontaje y declaró: “Prefiero morir luchando que preso en otro país”, enfatizando que la intención de encarcelarlo en el extranjero es una vulneración a la democracia y a la soberanía.
Miembros de su Gobierno, como el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, alertaron sobre la “alianza entre la extrema derecha colombiana y norteamericana para derrocar a un presidente elegido democráticamente”. Las denuncias han generado división en el panorama político nacional, con voces de respaldo al mandatario y otras que alientan las supuestas intenciones judiciales.
El mandatario enfatizó que “ni Colombia ni América Latina pueden estar bajo chantaje” y aseguró que expondrá los detalles del plan ante la OEA para luego “tomar las medidas que toca tomar”, advirtiendo que lo que se busca es “homogeneizar a América Latina como siervo obediente” de un gobierno extranjero.
