La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) emitió su primera gran sentencia dentro del Caso 01, relacionado con la práctica de secuestros cometida por las extintas FARC-EP. La decisión impone una sanción restaurativa a siete exintegrantes del último secretariado del grupo insurgente, quienes reconocieron su responsabilidad y contribuirán, durante ocho años, a procesos de reparación y reconstrucción social.

El fallo refleja la apuesta de la JEP por una justicia transicional centrada en los derechos de las víctimas, la verdad y la no repetición. Los sancionados participarán en labores como la búsqueda de personas desaparecidas, el desminado humanitario, la restauración ambiental y la construcción de memoria histórica. Entre los proyectos destacan la elaboración de mapas para localizar víctimas del conflicto, la instalación de baldosas conmemorativas y la producción de contenidos audiovisuales.

Aunque algunos sectores han cuestionado la naturaleza no carcelaria de la medida, expertos en justicia transicional recalcan que estas sanciones no equivalen a impunidad. Se trata de un nuevo paradigma de justicia, donde la restricción de la libertad mediante dispositivos de vigilancia electrónica y el cumplimiento estricto de horarios son parte de un modelo restaurativo que busca transformar el daño causado en acciones reparadoras y significativas para las comunidades afectadas.

En cuanto a la participación política de los excombatientes, la JEP ratificó que podrán continuar ejerciendo sus derechos políticos, siempre y cuando no interfieran con el cumplimiento de las sanciones. Esta disposición está contemplada en el Acuerdo Final de Paz firmado en 2016, el cual reconoce la inclusión democrática como una garantía esencial para evitar la repetición del conflicto.

No obstante, el panorama electoral representa un desafío para el partido Comunes, conformado por exmiembros de las FARC-EP. Tras perder las curules automáticas asignadas por el Acuerdo, la colectividad deberá alcanzar el umbral del 3 % en las elecciones de 2026 para conservar su personería jurídica. A pesar de sus bajos resultados electorales en el pasado, su labor en Juntas Administradoras Locales podría fortalecer su presencia territorial y permitir la renovación de liderazgos.

En este contexto, la reciente decisión de sumarse a la coalición Unitarios, un bloque progresista afín al actual gobierno, busca evitar su desaparición del espectro político y consolidar una izquierda plural y comprometida con la paz.

Redacción

Dayanna Pabon