Con Carlos Camargo como magistrado de la Corte Constitucional ganan los contrarios al gobierno Petro
La elección de Carlos Camargo como nuevo magistrado de la Corte Constitucional marcó un revés significativo para el gobierno del presidente Gustavo Petro y evidenció las fracturas internas en la coalición oficialista.
Con 62 votos frente a los 41 obtenidos por María Patricia Balanta, la candidata respaldada por el Ejecutivo, el Senado definió una contienda que se perfilaba como reñida, pero que terminó inclinándose de forma contundente hacia el exdefensor del Pueblo.
Camargo, con vínculos cercanos al Congreso y una trayectoria ligada al establecimiento, fue percibido como un contrapeso al gobierno actual. Pese a críticas sobre su supuesta utilización de cuotas burocráticas para consolidar su aspiración, logró capitalizar apoyos entre sectores de partidos como el Conservador, la U y Cambio Radical, este último tras el retiro de respaldo a Balanta por parte de la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro.
La votación fue precedida por un debate sobre la participación de congresistas sancionados por sus partidos. El CNE revocó medidas cautelares que favorecían a la senadora Ana María Castañeda, mientras que otros senadores en situación similar votaron amparados en impugnaciones pendientes. Finalmente, se realizó una votación con garantías de secreto, tras lo cual se confirmó la victoria de Camargo.
La elección desató una reacción inmediata desde la Casa de Nariño. En cuestión de horas se confirmó la salida de tres ministros: Antonio Sanguino (Trabajo), Julián Molina (TIC) y Diana Marcela Rojas (Comercio), en lo que representa un nuevo remezón ministerial en la administración Petro. Según fuentes cercanas al Ejecutivo, su permanencia estaba condicionada a una votación favorable al gobierno.
Fotos: Carlos Camargo y María Patricia Balanta

