En el contexto del creciente despliegue militar de Estados Unidos en el mar Caribe, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, rechazó cualquier amenaza de intervención extranjera y reiteró su defensa de la soberanía nacional.

En un acto público celebrado en la parroquia Macarao, al oeste de Caracas, el mandatario afirmó con contundencia: “No hay forma de que le entren a Venezuela”.

El pronunciamiento tuvo lugar durante la clausura del II Curso de Operaciones Especiales Revolucionarias (COER), donde Maduro, vestido con uniforme de camuflaje y acompañado por altos mandos militares, destacó la preparación de más de mil efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y otras fuerzas de seguridad como una muestra de la disposición nacional a defender su territorio.

“Esta situación de asedio y amenazas ilegales nos ha hecho más fuertes. Tenemos más apoyo nacional e internacional”, afirmó el jefe de Estado, al tiempo que instó a fortalecer la unidad cívico-militar como base de la estrategia defensiva venezolana. “Cada rincón del país debe estar comprometido con la defensa de la soberanía”, añadió.

En su intervención, Maduro también tuvo palabras de reconocimiento hacia el presidente colombiano Gustavo Petro, quien recientemente ordenó el despliegue de 25.000 efectivos en la región del Catatumbo, una de las zonas más sensibles de la frontera binacional. “Agradezco al presidente Petro por su decisión de reforzar la frontera común. Venezuela y Colombia están unidas por la paz. Nuestras tierras deben ser cuidadas, vigiladas y preservadas por nuestros propios pueblos”, expresó.

Esta acción conjunta se desarrolla en el marco de la llamada Operación Binacional de Soberanía, Paz y Seguridad Absoluta, con la que ambos países buscan reforzar la cooperación en seguridad sin recurrir a la confrontación. El gobierno venezolano también ha desplegado 15.000 efectivos en su lado de la frontera, como parte de esta estrategia compartida.

El actual escenario ha reactivado el debate sobre el respeto a la soberanía de las naciones del sur global y la urgencia de fortalecer modelos de seguridad basados en el multilateralismo, la cooperación regional y el principio de no injerencia. Diversos analistas coinciden en que la construcción de paz requiere canales diplomáticos activos, voluntad política y un firme compromiso con la autodeterminación de los pueblos.

En medio de las tensiones geopolíticas, el mensaje de Maduro apunta a consolidar alianzas regionales en defensa de la soberanía, con un llamado a la unidad frente a amenazas externas y una reiteración de su apuesta por una defensa firme pero sin escaladas bélicas.

Redacción

Victoria Ricaurte