En una entrevista con la BBC, el dirigente opositor venezolano Henrique Capriles reafirmó su rechazo a cualquier tipo de intervención militar extranjera en el país, especialmente por parte de Estados Unidos, y abogó por una salida política, pacífica y electoral a la crisis institucional derivada de las elecciones del 28 de julio de 2024.

Capriles criticó la posición de ciertos sectores opositores en el exterior que, según él, promueven de manera irresponsable una solución armada. “La mayor parte de las personas que quieren una solución militar no viven en Venezuela. Ni siquiera miden cuáles son las consecuencias de ello. Se pierden vidas humanas”, advirtió.

El exgobernador del estado Miranda señaló que su oposición al uso de la fuerza no implica tolerancia con el gobierno de Nicolás Maduro, a quien acusó de desconocer el triunfo electoral del candidato opositor Edmundo González. “Maduro se robó las elecciones, pero eso no significa que la única opción sea la fuerza. Hay que defender la soberanía territorial y la soberanía popular”, afirmó.

Capriles también alertó sobre los efectos de una salida bélica para la población: “No hay guerras buenas. Oponerse a la guerra no es defender a Maduro, es defender la vida de la gente. La política tiene que volver a ser el arte de lo posible, no el teatro del todo o nada”, dijo, en una crítica indirecta a figuras como María Corina Machado, que mantienen posturas inflexibles.

En su intervención, el dirigente opositor también rechazó los llamados a la abstención como mecanismo de protesta. Recordó su participación en las elecciones parlamentarias de mayo de 2025, pese a las condiciones adversas impuestas por el Consejo Nacional Electoral (CNE). “Siempre será mejor hacer algo que quedarse de brazos cruzados. La abstención divide a la oposición y fortalece al régimen”, afirmó.

Asimismo, señaló que Estados Unidos debe formar parte del proceso de negociación, en tanto responsable directo de las sanciones económicas que afectan a la población venezolana. “Los procesos exitosos no son a punta de garrote, son conversaciones francas donde cada parte cede”, indicó.

Capriles concluyó con un llamado a la unidad opositora, basada en el realismo político y el respeto por la institucionalidad. “Pensar que la solución es una invasión extranjera es un error. La política es negociación y realismo. Venezuela necesita menos egos y más país”, sentenció.

Con esta postura, el líder opositor busca reafirmar que desde sectores democráticos del antichavismo es posible defender la soberanía nacional, rechazar la violencia y trabajar por una transición construida desde el respeto a los derechos humanos, el camino electoral y el protagonismo ciudadano.

Redacción

Victoria Ricaurte