Aprobados protocolos para destrucción de 14 toneladas de material de guerra en Tumaco
El acuerdo se logró tras tres días de diálogo entre el Gobierno Nacional y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB).
Luego de tres días de reunión en el Resguardo Indígena de Inda Zabaleta, zona rural de Tumaco (Nariño), el Gobierno Nacional y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) acordaron protocolos para la entrega y destrucción de material de guerra, cuyo volumen ascenderá a 14 toneladas.
Durante este encuentro, desarrollado entre el 17 y el 19 de julio de 2025, se suscribió el “Acuerdo No. 12 sobre Entrega, Verificación y Destrucción Progresiva del Material de Guerra”, así como el protocolo para la destrucción de estos explosivos.
En la reunión, se definieron aspectos técnicos y operativos del proceso, incluyendo la conformación de una comisión encargada de verificar el inventario militar y supervisar la destrucción del material bélico. Dicha comisión contará con observadores militares, policiales y representantes de la Consejería Comisionada de Paz.
Según el acta final del encuentro, también se estableció una ruta clara para la inutilización del armamento, que involucra la identificación previa de puntos específicos para llevar a cabo dicha tarea.
Además, se anunció que el ministro de Defensa participará en un evento protocolario previsto para el próximo 27 de julio de 2025, donde oficialmente se dará inicio a la destrucción del material bélico.
Las delegaciones resaltaron que estos acuerdos representan un paso decisivo hacia la pacificación y estabilidad en los territorios donde la CNEB hace presencia activa, particularmente en los departamentos de Nariño y Putumayo.
Este avance se complementará con la implementación de un piloto de sustitución de cultivos ilícitos, cuyas condiciones específicas serán discutidas próximamente con las comunidades involucradas en Tumaco, Telembí y Alto Mira.
Finalmente, la Subcomisión de Garantías de Seguridad acordó reunirse nuevamente entre el 27 y el 28 de julio de 2025 para dar seguimiento a los compromisos y continuar con el desarrollo de los puntos aún pendientes en la agenda de paz.
