Durante una acción de control realizada por la Policía Nacional, se decomisó una importante cantidad de “chapil” en inmediaciones del parque Bolívar. Las autoridades advierten sobre los riesgos de consumo de este tipo de bebidas.

En el marco de las estrategias de vigilancia y control para proteger la salud pública, la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Nacional incautó un total de 100 litros de licor artesanal tipo “chapil”, en un operativo realizado en inmediaciones del parque Bolívar, en pleno centro de la ciudad.
El procedimiento fue desarrollado como parte de los planes de control que buscan identificar y retirar del comercio productos que no cuentan con los debidos registros sanitarios. En este caso, el licor artesanal incautado no cumplía con las condiciones exigidas por las autoridades sanitarias para su producción y comercialización, lo cual representa un riesgo para la salud de los consumidores.
De acuerdo con el informe de las autoridades, la sustancia fue hallada en recipientes plásticos y no presentaba etiquetas ni indicaciones de su origen, fecha de elaboración ni composición. Este tipo de prácticas son consideradas una infracción a la normatividad sanitaria vigente y pueden generar consecuencias legales para quienes se dediquen a su distribución.
El licor fue puesto a disposición de la Oficina de Rentas Departamentales de Nariño, entidad encargada de adelantar los procesos administrativos correspondientes, así como determinar las sanciones aplicables según la ley.
La Policía Nacional reiteró su compromiso con el bienestar ciudadano e informó que continuará realizando operativos en distintos sectores de la ciudad, con el fin de prevenir la circulación de productos artesanales que no garanticen condiciones de calidad, higiene y seguridad para el consumo humano.La aprehensión se dio en el marco de un operativo coordinado entre la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, como parte de una estrategia integral para combatir el microtráfico en la capital nariñense. De acuerdo con los informes preliminares, “La Mona”, como era conocida en el sector, presuntamente coordinaba la distribución de sustancias ilícitas a través de redes barriales, afectando especialmente entornos residenciales y escolares.
Durante el procedimiento se incautaron dosis de sustancias psicoactivas, teléfonos celulares y otros elementos que serán clave dentro del proceso judicial. La audiencia de legalización de captura y formulación de imputación se llevó a cabo ante un juez de control de garantías, quien determinó medida de aseguramiento intramural mientras avanza la investigación.
La comunidad del barrio Santa Matilde ha manifestado su respaldo a las acciones de las autoridades, resaltando la importancia de que se continúe fortaleciendo la seguridad y el control en las zonas vulnerables al tráfico de drogas.
Las autoridades reiteran que este tipo de operativos hacen parte de un esfuerzo más amplio por mejorar la convivencia ciudadana y proteger los entornos escolares y comunitarios del impacto del microtráfico. La investigación permanece en curso con el fin de establecer si existían más personas involucradas en esta red local de distribución.

Redacción

Nicolé Santamaria