Pugnas internas y cálculos políticos marcan la recta final. Lidio García, Fabio Amín y Alejandro Chacón se disputan la presidencia del Senado; en la Cámara, el Gobierno perfila mayorías con Julián López como favorito.

Con la instalación de la última legislatura del periodo 2022–2026 programada para el próximo 20 de julio, el Congreso de la República se prepara para renovar las mesas directivas del Senado y la Cámara de Representantes. A pocos días del relevo, las negociaciones políticas se intensifican, y aunque en el Senado se perfila una elección ajustada dentro del Partido Liberal, en la Cámara el escenario favorece ampliamente al Gobierno.

Senado: pugna en el Partido Liberal

Con la salida de Efraín Cepeda (Partido Conservador) de la presidencia del Senado, se activó la disputa por su sucesión, la cual, conforme a los acuerdos de 2022, correspondería al Partido Liberal. Sin embargo, la colectividad llega dividida a la recta final.

El nombre con mayores posibilidades es el del senador Lidio García, quien ya ocupó esta dignidad entre 2019 y 2020 y cuenta con respaldo de sectores de los partidos Conservador, La U, Cambio Radical y Centro Democrático. No obstante, enfrenta la oposición interna de Alejandro Chacón, reconocido por su capacidad de diálogo interpartidista.

A último momento, se sumó el nombre de Fabio Amín, senador por Córdoba y expresidente de la Cámara (2014–2015), quien podría convertirse en un “tercero en discordia” con apoyos transversales. Aunque la votación será reñida, García sigue siendo el favorito para suceder a Cepeda, al menos en los cálculos preliminares.

Cámara de Representantes: mayoría afín al Gobierno

En la Cámara de Representantes, la disputa es más fragmentada y política. De acuerdo con los compromisos de 2022, la presidencia correspondería a Cambio Radical, colectividad que postuló al representante Leonardo Rico. Sin embargo, su aspiración no cuenta con el respaldo necesario, y varios partidos ya anticipan su rechazo a mantener ese acuerdo.

El nombre con mayor proyección es el del representante Julián López (Partido de la U), quien se ha distanciado de la dirección de su partido –liderada por Dilian Francisca Toro– y se ha acercado al Pacto Histórico, coalición de Gobierno. Su candidatura gana fuerza ante la perspectiva de una presidencia alineada con el Ejecutivo.

Otros nombres en la contienda incluyen al también miembro de La U, Jorge Eliécer Tamayo, quien ha perdido respaldo tras acercarse a la gobernadora del Valle, y a Wilmer Carrillo, considerado cercano al Gobierno por su papel en la Comisión de Acusaciones. También figura Juan Carlos Wills, del Partido Conservador, con apoyo propio pero con el lastre político de su cercanía a Cepeda, lo que le resta apoyo entre bancadas oficialistas.

La elección de las mesas directivas será determinante para el último año legislativo del presidente Gustavo Petro, especialmente en un contexto de múltiples reformas aún en trámite y de tensiones con sectores de oposición. En ambos casos, los respaldos transversales, las afinidades políticas y el equilibrio entre colectividades serán decisivos el próximo 20 de julio.